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Me reservo el derecho de publicar noticias ficticias -debidamente señaladas NF- cuando la realidad me aburra, alternando con mis entradas de opinión.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Fidel reafirma lo que dijo de que Cuba no sirve.

Y mientras lo hace, llama a esto desmentido. Y la legión de fidelistas suspiran tranquilos: 
-Ya lo ha desmentido. Ya me parecía a mí. 

Aquí ocurrió algo así:


  1. entrevistado Pepe: -Mi casa es una mierda.
  2. periodista Juan : "Pepe ha dicho que su casa es una mierda".
  3. entrevistado Pepe: -El periodista Juan me ha malinterpretado. Cuando me ha preguntado por mi casa, le he dicho que es una mierda. ¡Pero imagínense! Las casas de los otros barrios no sirven, cuanto menos la mía, que está en otra clase de barrio. Debo aclarar que Juan es un gran periodista que no inventa palabras, pero que las interpreta.
Lo que cuenta, insisten en decirnos, es que Fidel afirma me malinterpretó. Aunque obviamente no sea así. Y Fidel es de los pocos que conozco capaces de tenernos hablando y escribiendo sobre semejante imbecilidad.
 No merecería repasar este insulto a la inteligencia del respetable público, a ambos lados de la barrera de tiburones caribeños. Pero como episodio para la historia merece la pena revisarlo y retratar lo que es el flautista de Hamelín es en su estado puro, es decir impuro, y lo que son la legíón de ratas que le siguen. Que se distinguen de mí en que al menos yo veo el engaño y me siento a salvo.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Siguen los ataques de pentotal : Fidel acusa a Irán de difamar a los judíos.

Yoani jamás habría escrito esto ahora que espera visa, si fuese la interesada que la hacen ser.

cartel-cubas-destrozado
Me juré que nunca más hablaría de ese señor de barba cuidada y uniforme verde olivo que capó cada día de mi infancia con su permanente presencia. Con más de un argumento, apuntalé mi decisión de no referirme a Fidel Castro: él representa el pasado; hay que mirar hacia delante –a esa Cuba donde él ya no estará– y en medio de los retos del presente, aludirlo me parecía una distracción imperdonable. Pero hoy se coló de nuevo en mi vida con uno de sus característicos exabruptos. Me siento obligada a enfocarlo nuevamente después de sus declaraciones de que “el sistema cubano no funciona ni para nosotros mismos”, dichas al periodista Jeffrey Goldberg.
Si no recuerdo mal, por frases menores o similares expulsaron a muchos militantes del Partido Comunista y purgaron largas condenas innumerables cubanos. El dedo índice de quien fuera el Máximo Líder se dirigió sistemáticamente contra los que intentaron explicarle que el país no marchaba. Pero no sólo el castigo acompañó a los inconformes, sino que la máscara se nos convirtió en ardid de sobrevivencia en una isla que él intentaba hacer a su imagen y semejanza. Simulación, susurros, dobleces, todo para ocultar la misma opinión que ahora el “resucitado” comandante lanza precipitadamente frente a un periodista extranjero.
Quizás se trate de un arranque de sinceridad que asalta a los ancianos a la hora de valorar su vida. Incluso puede ser otro intento desesperado por llamar la atención, como su vaticinio de una inminente debacle nuclear o el tardío mea culpa por la represión a homosexuales que hizo hace unas semanas. Al verlo reconocer el fracaso de “su” modelo político, tengo la sensación de que asisto a una puesta en escena donde un actor gesticula y eleva la voz para que el público no deje de mirarlo. Pero mientras Fidel Castro no tome el micrófono y nos anuncie que su obsoleta criatura será desmontada, nada ha pasado. Si no dice esa misma frase hacia el interior de Cuba y además se compromete a no interferir  los cambios necesarios, estamos en las mismas.
Nota:
Ayer, al enterarme de la noticia, escribí un breve tweet: “Fidel Castro pasa a la oposición al decirle al periodista Jeffrey Goldberg que el modelo cubano ni siquiera funciona para nosotros”. Un rato más tarde me llamó un amigo disidente a quien le había mandado el mismo texto por SMS. Sus palabras fueron irónicas, pero certeras: “si Él se pasó a la oposición, yo me cambio ahora mismo al oficialismo”.

NOTA . NO CONSIDERO CERTERAS ESA PALABRAS PORQUE NO SE TRATA DE ESTAR DEL LADO OPUESTO  AL DE NADIE, SINO AL DEL ERROR.

Ni una letra en la prensa de Cuba sobre las palabras del mismísimo Fidel .

¿Sentará precedente esto no hacerse eco de lo que diga quien fue el líder del robo multitudinario de millones de vidas, y cada una de cuyas comas y suspiros se reproducían como si fueran alientos de un dios?
No hace falta demostrar nunca más la  frontera desinformativa que permite distinto nivel de conocimiento a quien tenga acceso a internet, y al engañado pueblo.